Seria bueno no tenerle tanto miedo, mas que nada porque este miedo nos persigue un montón de años, sin poderlo remediar. Alguna vez ha hecho acto de presencia en otra casa que tu conoces, para llevar a cabo, lo que ella sabe hacer magistralmente: segar vidas. Entonces la ves de cerca pero, sabes que no viene a por tí, y su presencia se te hace mas soportable
A mi lo que me gustaria enterarme, es como escoge a sus víctimas, qué criterios priman, para saber al que le toca de visitar y con un golpe certero de su herramiemta, dajarlos k.o. Si hay que pagar, para tal efecto, o si hay que cobrar. O saber si ella va por simpatia o por odio, o si tiene que mirar en su agenda para saber si hay alguna venganza pendiente, o si es fruto de alguna apuesta. El concimiento de sus pasos a esta información, nos permitiría hacer trapicheos para evitarla, por lo menos, en alguna ocasión clara de peligro. Aunque el final, sabemos clarísimamente como va a ser. Aquí no hay dudas. Pero siempre nos gusta esquivar sus ramalazos, y retrasarla en su cometido.
Quizás si los humanos no fuéramos tan desprevenidos, e irresponsables no tendría tanto que hacer. Pero hay que reconocer que a veces, se lo ponemos muy facil. La tentamos, la provocamos y... zásssss! que si los niños de papá con su moto, que si las señoras pijas empeñadas en ir a buscar los niños a la escuela de la esquina, conduciendo todo-terrenos, que necesitan de mucha precisión para moverse entre vias colapsadas. Y que decir de los deportes de riesgo. Podria citar un montón, de los que se la juegan sin trabas. Voluntariamente. Nada importa que los más prudentes, los llamen a voces, la gran mayoria, ni les hacen caso. El boxeador, el corredor de fondo, que llega a la cinta, el primero, pero desfallecido, y al borde del colapso. Al piloto de Fórmula-1. haciendo las curvas a 250 kilómetros-hora, los funanbulistas, los trapecistas, los ciclistas, y escaladores de paredes imposibles. Y todos estos grupos, juegan con ella constantemente y paracen ignorarla.
Los que claman a gritos su presencia y son más cadidatos, si cabe que los que ponen su corazón al límite, són los empedernidos fumadores, adictos al alcohol, i otras drogas y estupefacientes, pinchados o esnifados. Estos además de estropear, su salud, juegan con la felicidad de su família. Y no tienen que esperar demasiado tiempo, para que la señora de la guadaña les tenga en su punto de mira.
Pero no olvidemos que sus clientes favoritos, són los huéspedes de las residencias de ancianos. Estos són los únicos que no la temen, Y ella los complace gustosa. y corre veloz, con los que la han llamado. No hay que olvidar que estas personas se encuentran en la mayoría de las veces, solas, indefensas, abandonadas a su suerte, y la llaman repetidas veces con toda la fuerza que són capaces. Ellos sí que la desean vivamente y requieren sus servicios. Están convencidos, que ella los llevará directo con las personas que aman o han amado a lo largo de su vida. Por eso no la temen. Es su amiga, la que los va a librar de todos sus dolores, al fín...

