Los amores de la infancia.
Lo que me hubiera gustado a mi tener un enamorado! Aunque solo fuese uno!!! O sencillamente, un admirador, Però ni eso.
Era tan flaca, feucha y desgarbada que nadie se fijaba
en mi. Ni yo me gustaba nada. La verdad es que tampoco sufrí por ese hecho. Era Lla que
mejor saltando a la comba y ganaba a todas en el juego de la carrancha y tabién me distinguia en muchas de las materias
que daban en classe. Aunque no era bonita en aquel momento, ni nadie me miró
con ojos se besugo enamorado, Llegó mi momento: tenia 18 años y paré de ser una
niña sin gracia alguna, a convertirme como por arte de màgia en una chica
atractiva y con mucho sex-appel. A esa edad
hubo uno que me me hizo un guiño, y hasta hoy
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