Una aventura en el espacio

Juan andava perdido per aquellos valles de la meseta. Mal orientado desde que se despistó en el último cruce, quiso dar la vuelta pero no dió con el camino Ya estaba demasiado lejos y creyó que llegaria a una carretera principal y retomaria la correcta dirección. Cuantas más vueltas daba, más perdido iba. No se lo explicaba. En su condición de comercial de una marca de prestigio, estaba acotumbrado a viajar por todo el país. Y no le daba ningún reparo si tenia que conducir de noche, y en las mas varidas condiciones.
Decidió parar un rato, tomarse una pausa y serenarse. Veia que se estaba poniendo nervioso y esto no le convenia nada.
El sueño se apodeoró de êl, reclinó el asiento y se dispuso a echar una siesteciilla. Habia comido tarde y bién y entonces le entraba una morriña insistente y pensó que aún disponia de diez minutitos, así que los iba a aprovechar. Luego, seguro que lo veria todo más claro.
Pero las cosas se le complicaron sin remedio. Mientras dormia, bajó una nave espacial del paneta Krakón, cuyo rejército de personajes extraños, que solo tenian un ojo en medio de la frente; secuestró a Juan y se lo llevò a este planeta nuevo de otra galáxia.
Se vió rodeado por aquellos seres tan raros, todos iguales. Le dió un atque de pánico y se puso a llorar, gritando.: Mamáaaaa!!! Papáaaaaa!!! . Pero por lo visto aquella gente era sorda porqué nadie se inmutó. Pasaban las horas, i cada vez veia a más enanos verdes a su alrededor. Eran tan extrañoss que ni llevaban ropa alguna. Allí habia buena temperatura, y tampoco enseñaban nada obsceno. De pronto sonó una sirena y desaparecieron todos, no corriendo, sinó dando saltitos como los canguros. Estaba tan sorprendido, que quiso curiosear mas cosas. Pero entonces se didó cuenta que no podia caminar i que sus piernas se elevaba, sin que las leyes físicas del cerebro lo pudiedan impedir. En uno de estos saltos cayò en un agujero inmenso.
Después se abria ante él un vacio, por donde salió disparado. Al llegara a destino, sintío un cabezado al volante de su coche, que se interpuso en su descenso.