dijous, 26 de gener de 2012

LOS VIEJOS VIAJES


Caminando hacia el Norte

Metidos ya de lleno en las vacaciones, llegamos a Suiza por Ginebra, Y si al atravesar Francia ya estábamos, admirados de lo que veímos por la ventana del coche, nuestro asombro fué mayúsculo, al entrar en territorio helvético
nuestros ojos no paraban de sorprenderse. Si Francia nos pareció, hermosa, Suiza ya era el súmum. Los chicos no paraban de ver y descubrir aquel país, admirablemente
organizado y bellísimo. Sus paisajes nos cautivaron desde el primer momento, y vimos cosas que no podíamos entender, como españolitos que éramos, ignorantes de estas sensaciones, y conocedores de la picaresca reinante en nuestro país. Allí se podía subir al transporte público,sin pagar, o pagando su importe en la parada del bus, de forma voluntaria.
Vimos al acercarnos al lago Leman, un puesto de periódicos, al aire libre sin, vendedor ni persona alguna, que controlara su venta. Al lado del mueble expendedor, una urna con los dineros que depositaban los muy responsables clientes.
Al asomarnos al lago de aguas increíblemente limpias y transparentes, muchos patos hacia la orilla y cisnes mas alejados. Los patos se acercaban tanto que se hubieran podido coger tranquilamente. El civismo en nuestro país ha mejorado mucho, pero en aquel lejano 1979, ignorábamos que estas condiciones pudieran darse en algún sitio de la tierra. En esta misma ciudad, por la tarde que paseando por una avenida principal, degustamos el primer helado suizo, que en nada se parecía a lo nuestros. Sabía a gloria, hecho con buenas materias, y tomado con calma, tranquilamente paseando por aquel ambiente silencioso, fino y con glamour nos pareció algo inenarrable. Fué una gran lección para nuestros hijos, el comportamiento, de aquellas gentes, que se movían, hablaban y reían de aquella forma silenciosa y ponderada. Y en vista del éxito, compramos una tarta de cumpleaños, de nuestra hija Esther, que en aquel treinta de Julio, cumplía sus primeros diez años, y decidimos prorrogar, un dia mas nuestra estancia.
Aquel año,(mas tarde hemos ido varias veces) hizimos un recorrido bastante extenso. visitamos además de Ginebra, Berna, Grindelwal, Lauterbrunnen, Lucerna y San Gallen, que yo recuerde en estos momentos.Grindelwal y Lauterbrunnen,en pleno centro del montañismo, de los alpes suizos.
Como resumen general de nuestra estancia en Suiza, se podría señalar, la gran seriedad en el trato, de aquellas gentes austeras y educadas. En posteriores viajes pudimos comprobar,que eran también chenófovos, aunque lo llevaban de una manera bastante velada, y nada ofensiva.

18 comentaris:

Luis G. ha dit...

Europa es otra cosa. Suiza engrandece el viaje. Sus gentes, sus paisajes, todo conforma una estancia agradable y feliz. Recuerdos vivos, amiga Montserrat, que me han llenado de alegría. Como si los hubiera vivido.

Un abrazo,

Luis.

Anna Jorba Ricart ha dit...

Una crònica interessant. Paisatges magnífics des d'aquesta "caseta viatgera", tot un plaer llegir-te.
L'entrada de la sortida d'ahir està publicada a "tu has de saber"
Molts petons

Montserrat Sala ha dit...

Si Luís: Suiza es y ah siod siempre, otra cosa. Me alegro de poner más luz a tus recuerdos. Recibe tod mi cariño, (mira a primeros del mes dena mayo, Anna del Blog, el Rincon de Anna y yó misma, estamos organizando, un encuentro de Blgueros, aquí en Barcelona: Seria uan buena ocasión para conocernos, y podrias sacar unas fotos magníficas, qeu sin duda, he harian disfrutar.

Montserrat Sala ha dit...

Hola Anna: muy buen reportaje, estupenda información, la que expones, en tu nuevo blog.
Me he llevado una buena sorpresa por los que ya se han apuntado, al encuentro. Creí que a nadie le interesaría.
Aparte, me he alegrado mucho que el reperotaje de mis "viejos viajes" te haya complacido. Te mando un fuerte abrazo

mariajesusparadela ha dit...

Es bastante curioso que esos europeos (menos mal que no son todos)tan comedidos y educados vienen a España y , a veces, se comportan como bárbaros. Mientras que nosotros, españoles incultos, vamos al resto de europa y respetamos sus monumentos y costumbres.
Preciosa caravana. Y más para aquellos tiempos en que el seiscientos era el coche nacional.

Encarni ha dit...

Todo tiene su cara y su cruz, tan disciplinados, austeros y educados los suizos y tan xenófobos, para mi este rasgo no es muy limpio, y me repele incluso cuando se lleva en el armario nada ofensivo.

El viaje estupendo, me parece Monse que sí le disteis una buena educación viajera, y aprendieron muchísimo. Ese bagaje es gracias a sus padres.

Un abrazo.

Isabel Martínez Barquero ha dit...

A mí también me deslumbró Suiza, Montserrat. La conocí en el año 2009, subiendo a Alemania por la parte italiana, desde Como (la que más me gustó por sus impresionantes montes, lagos y nieve en mayo incluso, sobre todo en San Bernardino), nos demoramos en la parte alemana, la que está pegada a Alemania y Austris; y, luego, bajamos por la parte francesa, donde -como bien indicas- Ginebra es una auténtica joya.
Hubiéramos querido pasar allí algunos días, pero los precios de escándalo de los hoteles nos tiraron para atrás. Menos mal que, al ser un país tan pequeño, se atraviesa pronto y da tiempo de parar y disfrutar de los paisajes y las ciudades.

Como cuando tú fuiste entonces, siguen igual de educados, rectos y puntillosos.

Qué bien lo pasasteis, por lo que cuentas, y esa tarta de la foto dice cómeme, ya ves las caras de los niños (qué guapos).

Abrazos viajeros, que tú recuerdas y me haces recordar a mí también, jajaja. Es bueno, pues al recordar lo vivimos dos veces.

San ha dit...

Un viaje inolvidable para esos tres niños, un lujo poder conocer otros paises, otras costumbre.
Todo queda en ellos
Un abrazo.

Montserrat Sala ha dit...

Buenos Dias: Si, lo que dices es cierto en muchos casos, pero no en todos. Lo que es verdad, es que los que les visitamos, nos comportamos como auténticas personas respetuosas y aceptamos de buen grado todas sus costumbres, aunque nos cueste,como són sus horarios.
Con lo que no estoy de acuerdo contigo, esque ya en aquel lejano 1979 la época del seiscientos que quedaba lejos.
Muy agradecida por tu comenatrio.

Montserrat Sala ha dit...

Hola Isabel: Suiza deslumbra siempre.
Esta ruta que dices también, la hemos hecho, y es preciosa. La llaman el Ticino. El lago de Como, fué también nuestro destino unos años después, porque las chicas, que por entonces estudiaban música las dos, tocaban una pieza que tiene este título. El lago de Como.(búscalo en clásicos o solistas de piano) A las orillas de este lago, està BELLAGIO, Y LECO. También precioso.
Pués mira, yo estoy disfrutando en sacar del cajón de sastre, estos recuerdos, y me alegro que te agrade, también a ti.
Y Muchas gracias por comentar.

Montserrat Sala ha dit...

Encarni: Otra vez me olvidaba de tí. De entrada, te agradezco tu visita al blog, y ahora te comento tu teoria. Los suizos són y han sido siempre muy chenófovos. pero yo los comprendo un poco. Si yo tengo una pelota muy bonita y los demas amigos me la quieren quitar, o la me obligan a compartirla, tampoco, me gustaría, y pondría mala cara. Ellos se saben poseedores de un gran tesoro que es su naturleza exuberante. Pués que quieres. Además son riquísimos, con todos loso dineros que guardan de todo el mundo.
Con nosotros siempre han estado muy correctos.
Un beso.

Montserrat Sala ha dit...

Hola San: A veces parece que son inalcanzables ciertas cosas, y no lo són. Para nada són un lujo.
Se trata de atreverse y qurerlo hacer
Te puedo decir sin temor a engañarme, que nos resultaban mas baratas este tipo de vacaciones, que si hubiéramos, alquilado un apartamento
en al costa. Así que de privilegiados nada, en el sentido económico.
te estoy muy agradecida por tus constantes visitas y opiniones.
UN beso

MariluzGH ha dit...

Qué interesante viaje para toda la familia... pero en especial los chicos. ¡Un lujo en aquellos años! os felicito :)

abrazos

Montserrat Sala ha dit...

Si que fué bonito, te lo aseguro, pero para nada un viaje elitista. o de niños pijos. ya se ira viendo con todo lo que iré explicando.
Recibe un fuerte abrazo Maryluz

Myriam ha dit...

No entiendo que quiere decir, Chenófovo.

Suiza también me gustó a mi, pero siempre la encontré demasiado aséptica en la superficie. Me imagino el impacto que les produjo esa primera visita.

Besos

yraya ha dit...

Preciosos recuerdos!!!
Un abrazo.

Montserrat Sala ha dit...

Myriam: la palabra chenófovo, viene de chenofobia, o xenofovia. dicho mas llano es el que no le gustan los extranjeros.
Gracias por comentar

Montserrat Sala ha dit...

Yraya: Gracias por tu visita. Nos vamos a ver en el encuentro bloguero?
me gustaria. Móntatelo. un abrazo.

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