dimecres, 26 de desembre de 2012

CUENTO DE NAVIDAD


(Continuación)

Fue cayendo la noche, y todos los amigos, los que protestaban y los curiosos y uno a uno entre palabras amables y buenos deseos, fueron despareciendo.  Y allí envueltos entre un montón de mantas,  quedaron solos y desamparados.Y entonces ocurrió.  Paró un coche patrulla del Ayuntamiento, y les invitó a entrar  en el vehículo, sin  llevarse nada de lo que estaba tirado. Después de atravesar algunas calles, sin preguntar ni protestar, el coche se detuvo delante de  un edificio de un barrio nuevo que ellos ni conocían.  Como corderitos que llevan al matadero, siguieron a los guardias ,mansamente. El que iba por delante se  detuvo, al rato, ante una puerta del tercer piso. Sacó unas llaves muy relucientes, y  les dijo  como el que recita un verso, y entregándoles un sobre que había dentro de la carpeta negra que traía consigo; Señores tengo el gozo de hacerles un esta entrega en nombre de un benefactor de la ciudad, que ha querido permanecer en el anonimato. Aquí esta todo a punto para recibirles.Este es su nuevo hogar, dijo, Y les hizo entrega de aquel documento que era el título de propiedad, de la vivienda. Dicho esto salieron los dos compañeros, subiendo al ascensor,que no se  había movido del rellano, y se perdieron en la noche.
Marido y mujer cogieron, los papeles mientras veían alejarse en dirección descendente a los dos guardias. No supieron reaccionar. Ni pensar .Estaban tan sorprendidos que no acertaron a preguntar, ni el como ni el porqué. Daban vueltas por la casa como unos posesos, riendo y gritando  con cada cosa nueva que descubrían..Porque para nada, se podían pensar en un solución, tan maravillosa. Al día siguiente a primera hora irían al Ayuntamiento, a hablar con el alcalde para agradecerle tan enorme favor, y ponerse a su disposición, para lo que gustara.
El conserje de la Casa de la Villa , les dijo al pedir estos por su jefe, que no llegaba al despacho, nunca antes de las once. Esperaron al que llegara, y como no lo conocían, le dijeron al conserje que  les avisara..
 El hombre así lo hizo, y ellos henchidos de un amor y un agradecimiento sin límites, corrieron hacia su persona, dándole las gracias por su supuesta intervención en el asunto. La mirada de extrañeza del hombre, enseguida les hizo entender que, el Consistorio no tenia nada que ver con el hecho. Se dirigieron a la parroquia, Seguro que el párroco sabría algo, pero al explicarle lo ocurrido, el buen hombre puso una mirada  de perplejidad que no pudo disimular. El mismo dijo, les acompañaría al centro  de Cáritas que les pillaba cerca. Lo mas seguro, pensaba, seria obra suya.
El niño, no paraba de pedir ir a su casa donde sus nuevos juguetes le estaban esperando. y empezaba a lloriquear y a ponerse nervioso.
La madre empezaba a creer en lo increible, y el padre andaba rápido porque quería salir de dudas y esclarecer los hachos. Efectivamente el Centro de distribución de Cáritas y las oficinas, estaban a dos pasos . Entraron los cuatro.  Una mujer de mediana edad les atendió muy amablemente. Se dirigió primero al cura pensando que se trataba de un caso muy urgente, al ir él en persona.
El párroco, fue el primero que habló, y dio por supuesto que serian ellos autores directos de tan excepcional regalo. Cuando la directora del centro  les dijo que en Cáritas no disponían de un solo euro y mucho menos para hacer una donación de tamaña envergadura, se miraron el uno al otro, sin saber que decir ni que pensar.  Volvieron cada un a su casa, y decidieron mirar bien los papeles que les entregaron, para encontrar allí una explicación convincente; pero todo cuadraba a la perfección. No había dudas,toda su afiliación estaba correcta, y el título de la propiedad, estaba fechado el mismo día del desalojo.
Llegaron a la conclusión, que se había producido un fenómeno extraordinario, de aquellos que ocurren, según dicen los creyentes, y que los trae el espíritu de la Navidad. Otra vez un milagro se había producido, en el corazón de un hogar pobre, marcado por la tragedia y la desesperanza.

22 comentaris:

emejota ha dit...

¡Qué linda historia! Como esas peliculas sobre la navidad que son tan bonitas y siempre acaban bien. ¿ Y por qué no? Estamos cansados de tanto pesimismo.
Si no lo hice antes te deseo que pases muy buenos días de nadal y que entreis en el nuevo año con buen pie. Petonets.

Eastriver ha dit...

Ai, Montserrat, és talment un conte de nadal. Té l'esperit dels contes de nadal.

M'ha agradat molt, tot i que sento en l'ànima que aquests miracles no passin més sovint, ni que no puguin arribar a tothom, si és que passen de vegades. Però si el nadal és esperança, llavors el teu conte és totalment oportú, Montserrat, perquè justament esperança és el que més necessitem tots.

Montserrat Sala ha dit...

Hola Eme: Gracias por entrar, y yo tampoco recuerdo si he felicitado o no las fiestas de forma particular. Aprovecho la ocasión para enderezar el entuerto, y lo hago ahora, y de corazón:
Que acabes de pasar unas lindas fiestas, que tengas un buen año 2013, y que los Reyes te traigan una varita mágica. Porque es lo que vamos a necesitar todos, si las cosas no cambian de tendencia. Un abrazo fuerte y un recuerdo muy cariñoso

Montserrat Sala ha dit...

Hola Ramón. Home, jo he dit que es tractava d'un conte, mai de una realitat.
He de confesar però que m'agradaría que sigues una veritat com un temple de gran.
però amic meu estem en un món en el que els miracles no hi tene cabuda, Penso que ningú sap ni el que són. Però tots conenxem la prima de risc, la baixada del tipus, o el Pib.
(jajaja)
No se pas on anirem a parar!!!

José Vte. ha dit...

Muy bien Montserrat, tiene todo el espíritu de los hermosos cuentos de Navidad, esos que sabes que son imposibles, pero que también te dejan la sensación de que este mundo no puede ser tan duro y tan cruel, que cabe un poco de buena voluntad y cariño. Estas historias dejan un regusto final de lo más bueno, y las personas también necesitamos alimentarnos de esperanza.

Me gustó mucho Montserrat y me alegra haberlo leído.

Un abrazo grande.

mariajesusparadela ha dit...

Mágico.
Quizá lo más raro es que los del coche patrulla fuesen amables...

ibso ha dit...

Ni políticos, ni iglesia, ni caridad; seguramente de existir algún milagro de estos tan hermosos, será la obra de una persona que sabe bien lo que significa "el bien común", "el reino de Dios es de los pobres" y "la caridad verdadera siempre es anónima".

Precioso cuento, precioso deseo y precioso el corazón que aún es capaz de creer que estos milagros son posibles.

Un abrazote y que la felicidad te acompañe siempre y se irradie a todos los que ames.

Mari-Pi-R ha dit...

Una buena historia que hace pensar que el espíritu de navidad debe de vivir en nosotros.
Un abrazo

Montserrat Sala ha dit...

Hola José Vicente: los relatos son lo que són, y no hay que darle mas vueltas. Pero tienes razón que apetece escribir sobre cosas mas hermosas, y dejar por unos dias la triste realidad, en que estamos inmersos.
Gracias por tu comentario José Vicente. Tu visita me complace siempre
Un abrazo.

Montserrat Sala ha dit...

Mariajesús: Pues mira, yo en este detalle no me había ni fijado. Y es cierto que por lo menos no les empujan
ni les disparan ninguna bola de goma, ni les pegan....
solo esto ya es muy de agradecer.
Un abrazo, amiga mia

Encarna Gómez ha dit...

No podía tener mejor final feliz y más viniendo de tí. Un besazo!

Montserrat Sala ha dit...

Ibso: No olvidemos que sólo es un relato. Pero bien es vedad que de allí donde menos te esperas está la bondad de una persona caritativa. Y yo pienso que alguna debe de quedar.

Puede ser,pero mejor no confiar demasiado.
GRacias Isidro por tu comentario tan elegante y possitivo. Un beso.

Montserrat Sala ha dit...

Mari-PI-R, Muchas gracias amiga por leerme y venir a darme tu opinión.

Te envio un fortísimo abrazo navideño

Montserrat Sala ha dit...

jajaja!!!! Encarna, se nota todo lo que me aprecias.Pues piensa que este sentimiento es mutuo, completamente.

Tambien te envio un beso enorme de gratitud y afecto.

Isabel Martínez Barquero ha dit...

Un auténtico cuento de Navidad. Me he retrotraído a la anterior entrada para leerlo entero y tiene todos los componentes de aquellos cuentos de mi infancia, donde cabía el milagro para los más necesitados. Ojalá muchos de estos cuentos no se quedaran en palabras y fueran hechos reales. Pero me temo que vivimos en una sociedad donde es imposible. De todas formas, necesitamos soñar, pensar que el milagro cabe; sin esperanza, no somos nada.
Un abrazo grandísimo, querida Montserrat. Tienes un corazón puro realmente y ese es tu mejor adorno.

Montserrat Sala ha dit...

Tus palabras Isabel, son como un bálsamo reparador de todos mis males o de casi todos. Gracias por ser tan amable, aunque si sigues con esta progresión de alhagos, tendre que poner un fitro especial porque me da un poco de vergüenza de que los demás lo lean.
TE deseo una feliz año 2013!!!
Un fuerte abrazo y muchas gracias.

Pepe ha dit...

Hermoso cuento de Navidad Montserrat. Viene a reflejar a la perfección lo que está ocurriendo. Ante los desarraigos tan feroces provocados por la crisis y que afectan a tantísimas familias, la sociedad en su conjunto se vuelve más solidaria viniendo a suplir aunque sólo sea en parte, lo que deberían estar haciendo los poderes públicos que son en gran medida los responsables de tan gran desastre, como esa vivienda generosamente donada desde el anonimato.
Un fuerte abrazo y Felices Fiestas.

Montserrat Sala ha dit...

Gracias amigo Pepe, por tu comentario tan extenso. Este relato es sencillamente ficción,ni tan solo esta inspirado en un hecho real. Pero seria bonito, que hubieran personas anónimas que ayudaran a los pobres desgraciados, que se han visto tirados en al calle. Los poderes de los gobiernos, solo se les ocurre, dictar más leyes restrictivas, para el trabajador de a pié.
Yo lo veo muy mal. Difícil arreglo tiene la cosa.
Un abrazo y feliz año 2013!!!

Montserrat Llagostera Vilaró ha dit...

Enhorabona tocaia.
Es un conte que acaba com un verdader miracle, un mi8racle de Nadal.
No et pots ni imaginar com m´agradat el teu relat, ja saps como sóc.
Avui t´estic llegin seguit sense parar. Un petó ben gran, Montserrat

Montserrat Sala ha dit...

jajaja!!! Savia que t'agradaríe. Vaig incloure lo de Càritas pensant en tu.
GRacies per entrar i deixar el teu comentari que tan aprecío.
Una forta abraçada Montserrat

Mos ha dit...

Pues yo lo he leído enterito y te felicito, Montserrat. Y nada de ponerte colorada y vergonzosa; que no, que está muy bien escrito y, sobre todo, tiene esa esencia mágica de todos los cuentos de Navidad donde los corazones se vuelven más humanos y la alegría de un necesitado se convierte en la alegría de todos.
Te felicito por ello, de veras.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Montserrat Sala ha dit...

Hola Mos: No me había dado cuenta que me comentaste también mi cuento navideño. No me da verguüenza de haberlo escrito, pero ahora la gente es muy poco dada a estas historias, tu lo sabes bién. Para nada quieren historias enternecedoras de buenos sentimientos ni de palabras dulces. hoy en dia lo que priva son temas fuertes de "sang i fetje" (trad. Sangre y asadura)
Me alegro que te haya gustado amigo.
Un abrazo.

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