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diumenge, 3 de novembre del 2013

UN ASESINO ANDA SUELTO

 Relato para los amigos de los Jueves



Un hilillo de sangre que se deslizaba por toda la escalera, hasta llegar a manchar la alfombra de la entrada, les hizo temer lo peor. Empezaron a chillar como poseidos, ante el cuadro que se les presentó  al descansillo.  Allí yacian sus dos preciosos gemelos, de tres años. Atados espalda con espalda, y con evidentes señales de haber sido golpeados y torturados. Dos horas después, la madre, aun  no se movia de aquel horrible escenario hasta que un policia la sacó de su  postración y de su gran desconsuelo y la condujo al salón.

Allí se encontraban el padre, también sollozando y dando a la autoridad todos los detalles, que pudieran dar una pista de la persona o personas autoras del doble asesinato.
A los 30 dias, de los hechos,  entraban en la carcel el dueño y el encargado de la agencia de colocaciones, por haber enviado una persona de “poca” confianza,  a la casa de sus habituales clientes. Es todo lo que pudo hacer la policia, que aún no  ha encontrado el autor material de la muerte de dos chiquillos rubios, queridos  y felices.

7 comentaris:

  1. Hola Montserrat.
    Pobres criatures i pares.
    Costa molt trovar els verdaders assesins.
    Molt bon relat.
    Una abraçada, Montserrat

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  2. Buen relato, pero duro de pasar...
    Un beso.

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  3. Tremenda historia, esto si que da terror, por lo cercano a la realidad más cruda.
    Un abrazo Montserrat.

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  4. Me has puesto los pelos de punta, Montserrat. Con los gemelines cerca, figúrate...
    Lo cierto es que en materia de crímenes, los hay a cual más horroroso.
    Un beso enorme, querida amiga.

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  5. ¡Cuantos andan sueltos por ahí después de sus fechorías!
    Mira es “algo” que no puedo ni comprender, ni aceptar, utilizar a los niños para hacer semejantes salvajadas.
    Mi terapeuta me repite una y otra vez que hay que perdonar, comprender y aceptar, pero me entra una rabia visceral, se me revuelven las tripas.
    Creemos que nuestro dolor es el único pero cuando leo esto siento una enorme Compasión Amorosa hacia esos padres.
    Relato de estremecer Montserrat.

    Abrazos.

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